Plan EDIL 2026: claves para ejecutar con éxito

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El Plan EDIL es un instrumento de financiación orientado a proyectos de desarrollo local impulsados por entidades locales, con foco en actuaciones integradas (infraestructuras, servicios públicos, digitalización, sostenibilidad, cohesión social, etc.) y con un marco de seguimiento por hitos, indicadores y evidencias.

2025 ha sido el año de las resoluciones y de la asignación de la senda financiera del Plan EDIL. 2026 y 2027 van a ser, de verdad, los años de la ejecución: el momento en el que las entidades locales pasan del “plan seleccionado” a la realidad administrativa, contractual y operativa.

En el ecosistema municipal se percibe una sensación dual: por un lado, alivio (“hemos entrado en el EDIL”); por otro, una preocupación menos explícita: “¿qué actuación concreta podemos poner en marcha ya para llegar a tiempo y dejar capacidad instalada?”.

Dos fechas que ya mandan más que el BOE

Más allá de los titulares, hay dos referencias inevitables ya marcadas en rojo:

  • Hito de control a 31 de marzo de 2027 (Orden HAC/1072/2024, art. 23): si a esa fecha no se cumple (i) haber seleccionado operaciones por al menos un 70 % del gasto y/o (ii) haber justificado al menos un 20 % de la ayuda, puede haber ajustes en la senda financiera.
  • Cierre del periodo de elegibilidad del gasto: 31 de diciembre de 2029, y justificación de operaciones hasta 31 de marzo de 2030 (Orden HAC/1072/2024, art. 9).

Dicho de forma simple: el riesgo ya no es solo no haber sido seleccionado. El riesgo ahora es ser beneficiario y no transformar la ayuda en proyectos reales, medibles y dentro de plazo.

Con esa idea en mente —y ahora que arrancamos 2026— resumimos siete propósitos EDIL. No son teoría: son palancas prácticas que marcan la diferencia entre los territorios que “pasan el expediente” y los que de verdad aprovechan la oportunidad.

Propósito 1: convertir el EDIL en una cartera viva, no en un documento estático

La mayoría de las entidades ya han hecho el trabajo más exigente: estrategia, diagnóstico, participación y memoria del Plan de Actuación Integrado. El riesgo aparece después: que todo ese esfuerzo se convierta en un documento que solo se revisa cuando toca justificar.

La propuesta es simple: tratar el EDIL como una cartera viva de proyectos.

Eso implica:

  • Desglosar actuaciones en formato proyecto (responsable, presupuesto, calendario, entregables y dependencias).
  • Ordenar prioridades: qué va primero, qué desbloquea lo demás y qué es accionable en 2026.
  • Ajustar el plan a la financiación finalmente asignada, que en muchos casos no coincide al 100 % con lo solicitado.

Propósito 2: tratar 2027 como un hito de control, no como una estación de paso

Si en 2027 no hay un volumen relevante de actuaciones seleccionadas, arrancadas y en ejecución, el territorio se expone a tensiones en calendario, reprogramaciones y decisiones difíciles a contrarreloj.

Eso implica:

  • Llegar a 2026 con proyectos preparados.
  • Ejecutar y pagar de forma trazable en 2027.
  • Evitar guardar decisiones para el final confiando en reprogramaciones de última hora.

Propósito 3: disponer de un cuadro de mando EDIL antes de que se complique la ejecución

Gestionar fondos europeos con fuentes dispersas suele derivar en pérdida de control, duplicidades y falta de trazabilidad.

Un propósito razonable para 2026 es disponer de un cuadro de mando EDIL 360º que consolide información financiera, administrativa, de ejecución física e indicadores.

Propósito 4: gobernar el EDIL con datos, no solo con criterio político

El EDIL no financia solo “obra”. Incluye digitalización, movilidad, energía, agua, inclusión social, economía circular y patrimonio.

El cambio clave es decidir que el plan se gobierna con evidencia.

Propósito 5: construir un sistema de indicadores que se pueda medir y sostener

  • Indicadores definidos con precisión.
  • Responsables claros y métodos de cálculo.
  • Evidencias ordenadas y recuperables.

Propósito 6: reforzar la gobernanza multinivel sin fragmentar la ejecución

Cuanto más compleja sea la geografía institucional, más imprescindible es una gobernanza clara.

Propósito 7: informar del EDIL de forma comprensible y verificable

No es propaganda. Es rendición de cuentas y pedagogía institucional.

Cómo lo abordamos desde IATEL

  • Desarrollo de software e integración de sistemas
  • Automatización de procesos
  • Analítica e IA aplicada
  • Simulación y gemelos digitales (cuando aporta valor)

La pregunta clave en este arranque de 2026 es: ¿qué necesidad prioritaria podéis convertir en una capacidad instalada que permanezca cuando acaben los fondos?